CÁPITULO 6
Juegos I
En cualquier rincón de cualquier lugar del mundo, los niños se reúnen para dar rienda suelta a su ardor infantil y cuando no eran travesuras, realizaban juegos en los cuales el componente era tan diferente que tan pronto poseían un tiragomas o tirachinas como un ramal, pita, tabas, unos cromos etc…
Los juegos Traviesos eran los mas solicitados por los niños como hinque, tiragomas, las espadas, arcos y cellos. Ir a coger fruta a la huerta del vecino, lo encontraban divertido aunque tuvieran la suya propia, descubrir algún nido que era mantenido en secreto por la cuadrilla que lo había descubierto… Ir a nidos y descubrirlos llenaba de emoción a los niños y niñas, y los recreos, los empleaban, entre otras cosas, para ir a hacerles unas visitas. Un juego desagradable que se practicaba era «ortigar» y consistía en perseguirse con ortigas y pasárselas por las piernas.
En primavera cuando los grillos dejaban oír sus cantos por los campos, los niños armados de paciencia y con mucho silencio se acercaban hasta las cabañas de los más cantarines y cuando descubrían su «casa» introducían una hierba larga hasta que salía. Después lo metían en un bote agujereado y lo colgaban en una ventana. Para comer le daban unas flores amarillas y de postre pan untado en vino para que cantaran más fuerte.

· Ilustración de Leire Lizuain Riega
Los juegos, aunque no eran sexistas, se diferenciaban entre chicos y chicas, los cacharritos, comiditas, médicos, muñecas,… imitaban las labores de los mayores. Había juegos mixtos en los cuales se formaban equipos para correr, saltar, pillar, etc…
Diversas canciones se utilizaban para eliminar, escoger o ser mano (quien iba a mandar o ser el primero). A veces se suscitaban peleas por el protagonismo de ser los primeros y con estos versos que recitaban no había posibilidad de líos. Entre los chicos era frecuente dar pasos y a ver quien pisaba a quien, entonces el ganador podía elegir o mandar, el juego podía ser en equipo o individual. Si era en individual el mandaba y si era en equipo el elegía el primero a los que consideraba «más actos«. Todo estaba controlado y como por desgracia siempre había un torpe para todo (sucede en cualquier lugar) ese se quedaba el último y si en el grupo había nones, el que sobraba y era prioridad del que mandaba, le solía «regalar» al otro rival que debía de admitirle; «toma, este te le regalo».
Las niñas utilizaban para ser manos con más frecuencia y para juegos individuales, el de La Palomita que era meter algo en la mano y otra tenía que adivinarlo, recitando la siguiente canción y a cada frase tocar un puño. Donde terminaba la canción si se encontraba el objeto ganaba, si no la tocaba quedarse o perder.
Palomita
Palomita blanca
Palomita azul
Que llevas en el pico
Aceite y vinagre
Para Jesucristo
Jesucristo lo dirá
La mentira o la verdad
En esta o en esta
En esta estará
Cuando había grupo y querían ver quien se quedaba o se eliminaba, lo hacían con alguna de estas canciones.
El Rosal
En un rosal
había una rosa
Flor con flor
Rosa con rosa
La más florida y hermosa
Que su majestad
Elija y escoja
La Rifa
En un café
Rifaron un gato
A quien lo toca
El número cuatro
Un, dos, tres, cuatro.

