En cualquier rincón de cualquier lugar del mundo, los niños se reúnen para dar rienda suelta a su ardor infantil y cuando no eran travesuras, realizaban juegos en los cuales el componente era tan diferente que tan pronto poseían un tiragomas o tirachinas como un ramal, pita, tabas, unos cromos etc…

Los juegos Traviesos eran los mas solicitados por los niños como hinque, tiragomas, las espadas, arcos y cellos. Ir a coger fruta a la huerta del vecino, lo encontraban divertido aunque tuvieran la suya propia, descubrir algún nido que era mantenido en secreto por la cuadrilla que lo había descubierto… Ir a nidos y descubrirlos llenaba de emoción a los niños y niñas, y los recreos, los empleaban, entre otras cosas, para ir a hacerles unas visitas. Un juego desagradable que se practicaba era «ortigar» y consistía en perseguirse con ortigas y pasárselas por las piernas.

En primavera cuando los grillos dejaban oír sus cantos por los campos, los niños armados de paciencia y con mucho silencio se acercaban hasta las cabañas de los más cantarines y cuando descubrían su «casa» introducían una hierba larga hasta que salía. Después lo metían en un bote agujereado y lo colgaban en una ventana. Para comer le daban unas flores amarillas y de postre pan untado en vino para que cantaran más fuerte.

Los juegos, aunque no eran sexistas, se diferenciaban entre chicos y chicas, los cacharritos, comiditas, médicos, muñecas,… imitaban las labores de los mayores. Había juegos mixtos en los cuales se formaban equipos para correr, saltar, pillar, etc…

Diversas canciones se utilizaban para eliminar, escoger o ser mano (quien iba a mandar o ser el primero). A veces se suscitaban peleas por el protagonismo de ser los primeros y con estos versos que recitaban no había posibilidad de líos. Entre los chicos era frecuente dar pasos y a ver quien pisaba a quien, entonces el ganador podía elegir o mandar, el juego podía ser en equipo o individual. Si era en individual el mandaba y si era en equipo el elegía el primero a los que consideraba «más actos«. Todo estaba controlado y como por desgracia siempre había un torpe para todo (sucede en cualquier lugar) ese se quedaba el último y si en el grupo había nones, el que sobraba y era prioridad del que mandaba, le solía «regalar» al otro rival que debía de admitirle; «toma, este te le regalo».

Las niñas utilizaban para ser manos con más frecuencia y para juegos individuales, el de La Palomita que era meter algo en la mano y otra tenía que adivinarlo, recitando la siguiente canción y a cada frase tocar un puño. Donde terminaba la canción si se encontraba el objeto ganaba, si no la tocaba quedarse o perder.

Palomita

Palomita blanca

Palomita azul

Que llevas en el pico

Aceite y vinagre

Para Jesucristo

Jesucristo lo dirá

La mentira o la verdad

En esta o en esta

En esta estará

Cuando había grupo y querían ver quien se quedaba o se eliminaba, lo hacían con alguna de estas canciones.

El Rosal

En un rosal

había una rosa

Flor con flor

Rosa con rosa

La más florida y hermosa

Que su majestad

Elija y escoja

La Rifa

En un café

Rifaron un gato

A quien lo toca

El número cuatro

Un, dos, tres, cuatro.


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